La Verdadera Religión
Según el Dalai Lama
Te consideras muy cercano a una determinada religión?…
O eres de los que creen que están prácticamente “alejados” de toda creencia religiosa?
Te invito a compartir el siguiente artículo…
Puede que te lleves una sorpresa.
“Mi verdadera religión es la bondad”
Todas las religiones transmiten mensajes de amor, compasión, sinceridad y honestidad.
Cada sistema busca su propia manera de mejorar la vida de todos nosotros. No obstante,si damos demasiada importancia a nuestra filosofía, religión o teoría sinos apegamos demasiado a ella e intentamos imponérsela a otras personas, surgirá el conflicto. Prácticamente a todos los grandes maestros, entre ellos Buda Gautama, Jesucristo, Mahoma y Moisés,
les motivaba el deseo de ayudar a sus semejantes. No buscaban el beneficio personal, ni crear mas conflicto en el mundo. Tal vez la religión se ocupe de cuestiones filosóficas profundas, pero el fundamento de la religión es el amor y la compasión. La práctica del amor me proporciona paz interior y ayuda a otras personas. Las personas necias y egoístas siempre están pensando en si mismas y el resultado siempre es negativo. Las personas sabias piensan en los demás, ayudan en todo lo que pueden y el resultado siempre es la felicidad. El amor y la compasión son beneficiosos tanto para ti como para los demás. A través de tu bondad hacia otros tu mente y tu corazón se abrirán a la paz.
Extender este estado interior a la comunidad que te rodea generará unidad, armonía y cooperación; extender esta paz a las naciones y de ahí al mundo generará confianza y respeto mutuo, comunicación sincera y, por ultimo, esfuerzos colectivos para resolver los problemas del mundo, Todo es posible. Pero a cambio debe producirse primero en nosotros.
Cada uno de nosotros es responsable de la humanidad en general. Es preciso que nos veamos como auténticos hermanos y hermanas, y que nos interesemos por el bienestar común. Debemos tratar de reducir el sufrimiento de los demás.
En lugar de trabajar únicamente para enriquecernos, es preciso que hagamos algo positivo, algo verdaderamente dirigido al bienestar del conjunto de la humanidad.
Actuar llevados por la compasión y el amor, respetar los derechos de los demás: he ahí la auténtica religión. Vestir una túnica y hablar de Dios pero pensar egoístamente no es un acto religioso. En cambio, un político o un abogado que se preocupa auténticamente por la humanidad, que hace cosas que benefician a otros, práctica sinceramente la religión.
El objetivo debe servir a los demás, no dominarlos. Las personas sabias practican el amor. Como dice el erudito y yogui Nagarjuna en su Guirnalda de joyas: ” Después de analizar en profundidad todas las acciones del cuerpo, el habla y la mente, quienes perciben cuales son beneficiosas para él y los demás y siempre las ponen en practica, son sabios. ”
Un acto religioso tiene una motivación positiva, se hace pensando sinceramente en el beneficio de los demás. La religión está presente en nuestra vida cotidiana.
Si dirigimos nuestra vida pensando en el bien del mundo, estamos llevando una vida religiosa.
Esta es la religión, una religión sencilla que no necesita templos ni complejas filosofías. Tu propia mente, tu propio corazón, es el templo; tu filosofía, la simple bondad.
Tenzin Gyatso
Es el XIV Dalái Lama del Tíbet, también llamado “portador del loto”, líder religioso y político del Budismo Tibetano. Desde que a la edad de cinco años fue reconocido como la reencarnación de su predecesor, el XIII Dalái Lama.
En 1989 el parlamento noruego le concedió el premio Nobel de la Paz. Actualmente, Tenzin Gyatso, se define a si mismo como “un simple monje”, viaja por todo el mundo haciendo llegar la voz del pueblo tibetano y dando valiosas enseñanzas budistas. Reputado por su jovialidad, su estilo enérgico y profundo, y erudición, ha dado frecuentes locuciones públicas que han sido transcritas en, más de un centenar de libros.
